The Two Colonels es el primer DLC para Metro Exodus, la aventura que nos puso en los pies de Artyom, el miembro silente de unas fuerzas especiales que habitan el Metro de Moscú en la Rusia postapocalíptica, quien, junto a su familia y camaradas, sale a explorar lo que hay más allá de su ciudad natal.

En esta nueva aventura, la primera de dos que buscan expandir el mundo en el cual Exodus se desarrolla, se cuenta la historia del Teniente Coronel Slava Khlebnikov, a través de su peculiar perspectiva y la de su homónimo mosvocita, Miller, personaje que ha salido en todos los juegos de la saga como mentor (y posteriormente suegro) de Artyom.

En corto: The Two Colonels se siente como un intento honesto de contar una historia de la cual solo habíamos escuchado pequeños detalles en el juego principal, pero que al final acaba siendo un relato breve muy apresurado y monótono.

La estación maldita de Krasnyy Prospekt

Parte de este DLC se sitúa en el capítulo final del juego principal, Metro Exodus, justo cuando Artyom llega junto a sus colegas a la ciudad muerta de Novosibirsk.

En The Two Colonels se explora un poco lo que estaba haciendo Miller una vez que se separó de su yerno: buscar un mapa Khlebnikov había ido a recuperar la última vez que se despidió de su hijito, el cabo Kiril.

En este breve DLC, jugamos como Khlebnikov, desde la víspera del Año Nuevo en la estación de Metro Krasnyy Prospekt, hasta la llegada de Miller, algunos meses después.

Resulta evidente que Dmitri Glujovski, autor de las novelas en las cuales se basan los juegos de Deep Silver y 4A Games, estuvo involucrado en la historia detrás de The Two Colonels, debido a que explora de manera efectiva cómo era la vida dentro de Krasnyy Prospekt; sin embargo, al momento de convertir esta conmovedora historia de un hijo y su padre, en un juego, acaba volviéndose una experiencia sosa que solo quieres que termine pronto.

La historia de dos padres preocupados por sus hijos

The Two Colonels se deshace un poco de la dinámica de supervivencia de los juegos principales al abandonar la necesidad de explorar el mundo en busca de filtros para tu máscara de gas.

La radiación aquí es apenas un tema de preocupación, así que solo tendrás que preocuparte por las criaturas que habitan la oscuridad del Metro.

Dentro de esta aventura, la personalización y cuidado de las armas del juego se dejó un poco a un lado, por lo que solo conserva una parte superficial, ya que el arsenal disponible se limita a una escopeta, un rifle de asalto y un lanzallamas.

Los elementos de stealth de Metro Exodus también fueron abandonados, así como los elementos de mundo abierto que caracterizaron la secuela de la que parte este DLC, debido a que la aventura de Khlebnikov sucede solo en los oscuros y claustrofóbicos túneles del Metro de Novosibirsk.

Esto nos deja con una experiencia más básica que arranca con una lenta pero atmosférica sección en la cual tenemos que ir quemando con un lanzallamas las babas radioactivas que se han desarrollado sobre las paredes y cañerías del escenario.

Iluminado solo por una llamita en la punta de tu arma, nuestro personaje va arrastrando sus pies por una buena media hora hasta que llega a un punto en que la historia se conecta con los elementos de Exodus: el misterio detrás de la desaparición de toda la población de la estación Krasnyy Prospekt.

Es aquí donde conocemos a algunos de los personajes clave del juego: el general encargado de la seguridad de la estación y tu hijo Kiril, a quien los jugadores de Exodus conocieron al llegar a Novosibirsk.

Mucho drama, pero poco gameplay

A partir de este momento, el jugador se limita a escuchar conversaciones entre tu personaje (la primera vez que el protagonista de un juego de la saga Metro tiene diálogos) y el resto de los habitantes de la estación.

El gameplay a partir de este punto se limita a la exploración del mundo, lo que decepcionará a quienes buscaban una experiencia más trepidante.

En algún punto de The Two Colonels, hay una sección de tiros que se siente más como si estuvieras sobre un riel que te va indicando hacia dónde ir y a qué dispararle y en el que los recursos (munición y ampolletas para recuperar tu vida) son infinitos.

Luego, se retoman los elementos de exploración lenta y empantanada, hasta que de manera fulminante, se llega al jefe (una criatura reciclada de Exodus) y se acaba el juego.

La experiencia completa de The Two Colonels durará una hora y media (si estuviste escuchando los audios o leyendo los diarios regados por el Metro) y acaba sin presentar un solo giro de tuerca o elemento narrativo interesante que añada peso a la historia del juego principal.

Las gráficas son buenas (son idénticas a las de Exodus) y la atmósfera está bien lograda, aunque a veces se siente como un reciclaje de otras estaciones del Metro de Moscú, por lo que no podría decir que la presentación del juego es impecable.

En la sección del Boss final mi personaje quedó atrapado en un loop que no habría acabado de no ser porque reinicié el juego. Aquí, un preocupante error técnico que pide a gritos resolverse a través de un parche.

El combate pierde tensión al tener recursos ilimitados y, la verdad, el final del juego no me mostró algo que no sospechara antes.

Lo bueno

• Es una experiencia más contemplativa solo para fans
• Dura poco
• Tiene un divertido lanzallamas que achicharra alimañas

Lo malo

• Elimina el aspecto de survival horror de Exodus
• No ofrece nada nuevo al argumento de la saga
• Recicla elementos del juego principal
• El Metro de Novosibirsk es idéntico al de Moscú
• No hay enemigos nuevos ni personajes interesantes
• La intriga política del final se vuelve algo confusa

Veredicto

Es evidente que la gente de 4A Games quiso más contar una historia que poner al jugador a matar hordas interminables de rebeldes humanos y mutantes violentos, pero creo que el ritmo de The Two Colonels dejó mucho que desear.

Tengo esperanza en que el segundo DLC planeado para Exodus (Sam’s Story), aporte más al lore de la saga Metro, pero el sabor de boca que me dejó la historia del teniente coronel Khlebnikov, me aburrió mucho.


3 commentarios

ADRIAN · 11 septiembre, 2019 a las 9:38 am

Ño Maykel tu siempre dando en el centro de la respuesta,jajaaja gracias mi hermano x el consejo

ADRIAN · 11 septiembre, 2019 a las 8:31 am

De verdad q este gente cuando sacan algo de Metro ve verdad q sacan algo grande y nunca se habla mal del juego, Maykel entonces en cuanto a mi ultimo comentario , me recomiendas q busque el adaptador dport-vga????, los 2 cuestan lo mismo, y mi monitor,lo q tiene es vga nada mas,x q es para cuando me eche la tarjeta , pero las nuevas no vienen con vga ya, y q mas puedes averiguar sobre la gtx 1650 ti q sacaron hace algunos dias, muy buen articulo,ahora toca ver cuando salen a la luz,espero q nos mantengan informados como lo han echo siempre
muchos saludos

    Maikel · 11 septiembre, 2019 a las 9:17 am

    comprate el adaptador que quieras, yo me quedaria si es pensando en tarjetas con el DP-VGA.
    Si quieres tener mas alcance, un HDMI-VGA puede ser mejor, pues muchos TV y monitores aun tiene VGA y el hdmi aparece mas en laptops, asi las probabiliddes de tener disponible lo necesario son mayores.

    yo me compre un DP-DVI y DP-HDMI, y tengo DVI-A – VGA, asi tengo todas las variantes que me pueden hacer falta (pero el DP-DVI es solo digital asi que no puedo usar luego en cadena el DVI-VGA (DP-DVI -> DVI-VGA))

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