Análisis del Iris Plus Graphics G7: Intel igualando a AMD

Iris Plus Graphics G7 es una de las gráficas integradas de nueva hornada (Gen 11) y junto a las nuevas dedicadas que llegarán en 2020, fruto de la inversión de Intel para recuperar terreno en el segmento gráfico de la mano de una división renovada y dirigida por Raja Koduri, el fichaje galáctico del que fuera jefe y alma de la división gráfica Radeon Technologies Group de AMD.

La nueva gráfica se incluye en el procesador Core i7-1065G7, uno de los nuevos modelos «Ice Lake» fabricados en 10 nanómetros. Esta serie debe suponer un punto de inflexión por la mejora del proceso tecnológico, especialmente en eficiencia energética. Si el aumento de potencia de proceso frente a los Intel Core Whiskey Lake será mínimo, el salto en rendimiento gráfico será enorme después de un parón apreciable en las últimas generaciones.

Iris Plus Graphics G7 es la versión más completa de las que se han conocido de estas iGPU Gen11. Cuenta con 64 unidades de ejecución y alcanza una potencia total de 1 TFLOP, manteniendo el consumo a pesar del aumento de potencia. Otros cambios destacados son el soporte de «tile rendering» («renderizado en mosaico»), una solución que viene de los GPU móviles y que NVIDIA popularizó con sus tarjetas gráficas basadas en Pascal; un profundo rediseño a nivel de FPUs (unidades de coma flotante); la capacidad de trabajar en FP16 (media precisión); doblando el píxel clock (dos píxeles por ciclo de reloj) y elevando la resolución máxima soportada a 8K.

No menos importante es el soporte de Adaptative Sync, apostando por el estándar de VESA al igual que hace AMD con FreeSync y dejando sola a NVIDIA, la única que ofrece una solución propietaria (G-Sync) para estas tecnologías de sincronización de imágenes que se están convirtiendo en característica imprescindible a la hora de crear pantallas de visualización para juegos.

Iris Plus Graphics G7 vs. Radeon RX Vega 10

Notebookcheck ha podido hacerse con un portátil Lenovo Yoga C940 que integra un Intel Core i7-1065G7, el cual como ya sabemos es un procesador de cuatro núcleos y ocho hilos con una frecuencia base de 1.3 GHz y un Boost de 3.9 GHz, para un TDP de solo 15 vatios. Como ya explicamos, Intel ha vuelto a cambiar la nomenclatura de sus procesadores y ese «G7» es el que nos indica que incluye una gráfica integrada Iris Plus con 64 unidades de ejecución.

Para valorar su rendimiento, ha enfrentado el Yoga de Lenovo a otros portátiles con distinta gráfica, desde las integradas de Intel UHD 620, las Radeon Vega 8 y 10, y las MX de NVIDIA, las soluciones de nivel básico que el gigante verde ofrece para portátiles y convertibles.

Los resultados de la Iris Plus Graphics G7 en un test general que se ha convertido prácticamente en estándar como 3DMark son muy buenos. Para empezar, pulveriza a su hermana menor UHD 620 (más del doble de puntuación), supera -por mucho- a una Radeon Vega 8 de AMD y también a una Vega 10, las integradas de AMD. Solo queda por debajo (y no por mucho) de la GeForce MX 250 de nivel superior de 25 vatios.

También es significativo que doble en puntuación a una G1 con 32 unidades de ejecución. Es otra de las nuevas integradas de Intel y como vemos habrá mucha diferencia de rendimiento, por lo que el usuario tendrá que saber lo que está comprando mediante el procesador instalado.

En cuanto a las pruebas con juegos, los resultados no son tas espectaculares con los puntos de referencia de los test sintéticos. Y es lógico. Gráficas como las MX de NVIDIA (dedicadas aunque de gama de entrada) parten con una gran ventaja en juegos por componentes como su memoria propia.

En todo caso, la nueva integrada de Intel supera en un 50% a la HD 620 e incluso supera ligeramente a una Vega 10.

En cuanto a AMD, hay que recordar que RX Vega 10 no es la iGPU más potente de la marca, ya que tiene por encima a la RX Vega 11, la cual está de media un 10% más potente que esta.

Concluyendo.

El aumento de rendimiento gráfico de los procesadores Ice Lake es considerable, especialmente en los modelos más potentes como esta Iris Plus Graphics G7, que pulveriza a la anterior generación y se pone al día con AMD.

Para el consumidor, lo bueno de estas integradas es que no obligará a montar una dedicada a una buena parte de usuarios con lo que ello significa en consumo o precio. Sobrada en tareas propias de un portátil o convertible estándar, también podrá usarse para juegos, aunque en este apartado seguirán siendo necesarias las dedicadas si quieres aumentar el nivel gráfico y resolución base.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *