Según el analista de la industria Patrick Moorhead, de Moor Insights and Strategy, Samsung Electronics se encuentra cerrando las puertas de su grupo de diseño de CPUs personalizadas dentro de la compañía. Conocido por los diseños de SoCs móviles como Exynos 9110, 9810 y 9820, los más recientes, parece que no habrá más desarrollos futuros de SoCs Exynos personalizados para los dispositivos móviles de Samsung.

En lugar de diseñar sus propios núcleos, Samsung ahora va a usar la serie de CPUs Cortex-A7x de referencia de ARM basada en el conjunto de instrucciones ARM v8, con los Cortex-A76 o Cortex-A77 como posibles candidatos para las cargas de trabajo de alto rendimiento.

¿Por qué abandona Samsung los núcleos CPU personalizados en sus SoCs Exynos?

Los motivos detrás de esta decisión están en que Samsung no puede competir con los SoCs de Qualcomm, donde los Snapdragon ofrecen velocidades más altas que sus SoCs Exynos con núcleos personalizados, un problema cuando estás vendiendo un smartphone basado en Qualcomm para Estados Unidos y China, y ese mismo smartphone lo ofreces al otro lado del mundo con un SoC Exynos que ofrece un desempeño inferior.

Samsung ha confirmado que quiere hacer que sus SoCs sean más competitivos, una respuesta que no debemos enfocar desde el punto de vista del rendimiento bruto, sino desde una relación potencia-eficiencia-costes. Desarrollar una arquitectura personalizada y aplicarla a determinados chips supone un coste importante, pero no debemos olvidar que es algo continuado, ya que debe mejorarse y adaptarse a las futuras generaciones núcleos ARM.

En resumen, el desarrollo de chips con una arquitectura semipersonalizada representa una inversión y un sacrificio importante en tiempos de desarrollo que complica a Samsung la creación de chips verdaderamente competitivos y no, no le sale rentable. Solo tenemos que ver que salvo contadas excepciones solo los dispositivos de la compañía surcoreana utilizan dichos SoCs, mientras que Qualcomm por ejemplo tiene una gran cantidad de clientes que recurren periódicamente a sus chips Snapdragon, incluida la propia Samsung.

¿Qué ocurrirá entonces? Pues muy sencillo, Samsung seguirá fabricando y utilizando SoCs Exynos, pero con núcleos CPU basados en la arquitectura ARM estándar, es decir, sin esa capa de personalización a la que hicimos referencia. Todo parece indicar que el Exynos 9830 será el primero en aplicar este cambio, y que estará equipado, por tanto, con núcleos Cortex-A77 y Cortex-A55. Su GPU será, en teoría, una potente Mali-G77.

Samsung licenciará así la Propiedad Intelectual (IP) de diseño de ARM, por lo que Qualcomm será la única que ofrezca núcleos personalizados mientras que ARM podrá solventar los problemas de rendimiento que tenía Samsung para ofrecer una mayor paridad.


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