OpenCore: Hackintosh aunque le duela a Apple

¿Quieres enfadar a un directivo de Apple? di “hackintosh” y verás como su cara cambia súbitamente.

Por si no sabes de qué se trata, hablamos de ordenadores clónicos diseñados y configurados para poder ejecutar MacOS X, el sistema operativo de los de Cupertino. Hace ya muchos, pero muchos años, la compañía permitió a algunos fabricantes (creo recordar que fueron dos o tres) comercializar ordenadores capaces de emplear System 7 y Mac OS 8. Un experimento que no salió bien (los pocos equipos que se comercializaron eran carísimos y no demasiado estables) y… bueno, nunca más.

Las condiciones de Apple a este respecto han sido, siempre, muy claras y restrictivas: MacOS solo se puede emplear en sus propios ordenadores, los diseñados, producidos y comercializados por la compañía y sus socios. Cualquier otro movimiento en este sentido es, en principio, ilegal. Y hablamos de algo en lo que la compañía pone bastante énfasis, razón por la cual no se encuentran ofertas comerciales en relación con hackintosh, puesto que el aparato legal de los de Cupertino caería de inmediato sobre sus responsables.

O esto es lo que pensábamos todo el mundo hasta ahora. Y es que OpenCore, una empresa de reciente creación (o al menos de reciente aparición pública), cuya tarjeta de presentación es una familia de tres ordenadores que irán llegando progresivamente a la venta, configurables a medida, y todos ellos no solo compatibles con MacOS X Catalina (la versión más actual del operativo) sino, directamente, con el sistema operativo de Apple preinstalado. Hakintosh en estado puro y, por supuesto, sin ningún tipo de contrato o autorización por parte de los de la manzana.

El primero de los sistemas hackintosh comercializados por OpenCore se llama Velociraptor, ya está a la venta y funciona con procesadores AMD Ryzen (3700X y superiores), disponibles en configuraciones de CPU de 8, 12 o 16 núcleos. Se puede configurar con hasta 64 GB de RAM, GPU Radeon VII 16 GB HBM2, disco SSD NVME de 2 TB y disco duro 7200 de 4 TB. El precio comienza en 2199 dólares para el modelo de entrada, y sube hasta los 4819 dólares para la configuración de gama alta.

Posteriormente, para los usuarios a los que estas configuraciones se les queden cortas, se lanzarán otros dos modelos, T-REX, un hackintosh con CPU Threadripper de tercera generación de Ryzen, disponible en configuraciones de 24, 32 o 64 núcleos, con hasta 256 GB de RAM y SSD de 6 TB y cuya llegada se espera en dos meses. Y si aún necesitas más, en poco más de cuatro meses llegará Megalodon, un equipo sobre el que todavía no se sabe nada, salvo que estará por encima de los dos anteriores.

Uno de los puntos más grises de OpenCore es que solo podrás comprar un hackintosh con bitcoin. Sí, has leído bien, debido a las condiciones de uso de MacOS X, se ven obligados a emplear este medio de pago, afirman. Dicho de otra manera, no se sabe quién está detrás del proyecto, ni si se trata de una iniciativa legítima (aunque contravenga la licencia de Apple) o, por el contrario, en unas semanas o meses sabremos de los primeros casos de personas estafadas cuando pretendían comprar un hackintosh. Ojo, no estoy diciendo que sea una estafa, porque no sé si es así, pero lo que sí que tengo claro es que inspira poca, muy poca confianza.

Y es una lástima, porque si obviamos la parte legal de MacOS X, lo cierto es que la configuración del Velociraptor, sumada a que se trata de un hackintosh (que incluye también Windows 10) lo convierten en una opción muy interesante. Sin embargo, son demasiados los riesgos, todavía no hay un background tras OpenCore como para confiar tanto en ellos y, además, siempre está la opción «casera», es decir, asumir personalmente el desafío de crear tu propio hackintosh.

Recientemente el canal de YouTube, Linus Tech Tips completaron la construcción con todos los detalles de su propio Hackintosh. Empleando como estructura un cajón modificado de PowerMac G5 y su objetivo era superar o igualar a la MacPro 2020.

El hardware base es un Intel Xeon 3175X (28 núcleos) y 384 GB de RAM (Corsarir Vengace DDR4 ), dos Radeon VII, red de 10Gb, tarjeta WiFi, un SSD de alto rendimiento. Todo montado en una placa base Aorus C621 Extreme. Además de enfriamiento líquido total.

Su conclusión previa (y obvia) es que Apple debió usar AMD Threadripper o EPIC. En su próximo video de esta serie serán ya las pruebas finales

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