La criptomoneda Chia provoca subidas de precios en las unidades de almacenamiento.


Los discos duros son el nuevo oro. Eso es lo que parecen demostrar las notables subidas de precio de unidades convencionales y también de SSDs en Asia, donde los precios se han disparado en los últimos días.

¿A qué se deben esas subidas? A la aparición y creciente popularidad de Chia, una criptodivisa que se puede minar pero no con GPUs, sino con discos duros: cuanto más espacio dediques a almacenar sus transacciones, más ganarás con ese singular proceso de minado.

Conseguir discos duros y SSD a buenos precios puede ponerse complicado

Detrás de la creación de Chia está Bram Cohen, que antes se encargó de revolucionar la filosofía P2P con la creación del protocolo BitTorrent.

Este desarrollo presume de ser mucho más eficiente y respetuoso con el medio ambiente. El mecanismo de consenso para añadir transacciones a su cadena de bloques se basa en el espacio de almacenamiento de los discos duros (cuanto más tengamos, más minaremos), y no en complejos cálculos que requieren muchísima energía.

Eso es lo que sucede con bitcoin u otras criptodivisas que se pueden minar con máquinas especializadas o con GPUs. Chia ya atrajo el interés de grandes grupos inversores como Andreessen Horowitz en 2018, aunque es ahora cuando realmente comienza a hacerse popular.

Se espera que Chia comience a entrar en el mercado de compraventa de criptodivisas el próximo 3 de mayo, y eso ha provocado que surjan especuladores que estén comprando montones de discos duros para anticiparse a la demanda y después tratar de sacar un jugoso beneficio.

En sitios chinos como Taobao o JD.com se han agotado varias unidades de disco duro empresariales de gran capacidad, con precios que se han disparado de forma notable.
Toms Fuente: Tom’s Hardware

Los precios han llegado a subir hasta el 66% en algunas unidades, y aunque las de menor capacidad no están tan expuestas, la fiebre por este tipo de componentes podría hacer que también dichos discos duros y SSD incrementen su precio de forma importante.

Con las unidades empresariales agotadas o a precios desorbitados, algunos especuladores y futuros “mineros” a gran escala están ahora yendo a por las unidades de disco duro orientadas a entornos de videovigilancia. Aunque no son tan fiables cuando se realizan masivas operaciones de lectura y escritura, siguen siendo al parecer una buena opción para esos inversores.

De momento esas subidas de precio no se han trasladado a otros mercados, pero habrá que estar atentos para que esa potencial nueva fiebre del oro no se acabe afectando a muchos más usuarios y mercados.

De hecho la amenaza es aún mayor que en el caso de las GPUs: muchos usuarios pueden prescindir de estas gráfias si no juegan de forma frecuente, pero los discos duros y las unidades SSD son un componente esencial de cualquier PC o portátil, y esas subidas podrían incidir en los precios de venta de estos equipos a medio (e incluso a corto) plazo.

El ChiaCoin ya tiene una huella de 1,14 Exabytes de almacenamiento

Una prueba de la popularidad del ChiaCoin, además del impacto que tiene el farmeo en el mercado, es el espacio que ya ocupa las labores de ‘farmeo’ que tienen que hacerse en los discos duros para recoger los frutos.

Según los últimos datos de la plataforma, en casi un mes de tiempo, el espacio de almacenamiento asignado a la red de Chia aumentó de 120 Petabytes a 1.143 Petabytes, o dicho de otra forma 1,14 Extabytes, que equivale a 1.140.000 de Terabytes, o si quieres un número más corto, el farming ocupa ya el espacio de 63.333 discos duros de 20 TB de capacidad cada uno.

El motivo de todo este espacio ocupado está en que el ChiaCoin es una criptomoneda que utiliza el espacio de almacenamiento de los sistemas de los ‘granjeros’ para guardar una colección de números criptográficos llamados “parcelas”. Cuando la cadena de bloques emite un reto para el siguiente bloque, los sistemas de los granjeros escanean sus parcelas para ver si tienen el hash más cercano al reto. Este método elimina el concepto de prueba de trabajo utilizado por Bitcoin y Ethereum, por lo que reduce los enormes requisitos de energía para la minería a cambio de una gran capacidad de almacenamiento.

En la actualidad, cada parcela para cultivar el ChiaCoin requiere unos 356.5 GB de espacio de almacenamiento durante su creación. Al tener ya nuestra parcela “fabricada”, el espacio de cada una de ellas es de 108.8 GB. Por suerte, en términos de consumo, la diferencia de consumo entre una granja de farmeo respecto a una de minado es abismal. Por otro lado, la CPU puede ser de gama baja con gráficos integrados, y memoria RAM tampoco es tan necesaria, y que sólo se consume al crear las parcelas, 4 GB para ser exactos. Una vez creada, esta memoria se libera.

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