Clockwork DevTerm: una mini PC basada en Raspberry Pi CM3 con impresora térmica integrada

Los amantes de los miniPCs están de suerte: el Clockwork DevTerm es un minúsculo y sorprendente equipo portátil con una pantalla de 6,8 pulgadas que está basado en una Raspberry Pi Compute Module 3 y que incluye todo lo necesario para trabajar y disfrutar. E incluso, para imprimir.

Este singular dispositivo incluye una impresora térmica que usa una bobina de papel de 58 mm, pero esa es solo una de sus sorprendentes prestaciones. Puede que no sea un miniPC ultrapotente, pero desde luego por formato y opciones es difícil encontrar en el mercado algo como esto hoy en día.
Un miniPC modular que deja sitio para futuros módulos externos

El interior del DevTerm es tan sorprendente como su exterior: el pilar de su funcionamiento es, como apuntábamos, una RPi CM3 con tan solo 1 GB de RAM, pero hay muchos más componentes llamativos que se suman a su particular diseño interno. En Clockwork de hecho disponen de versiones basadas en otras microarquitecturas algo más potentes y configuraciones con más RAM.

De hecho la “placa base” está en realidad dividida en dos: en un lado está esa Raspberry Pi conectada a otra placa que da salida a diversos puertos y también a la impresora térmica, y en el otro lado encontramos otros componentes que permiten además conectar los llamados “EXT Modules”, módulos externos que permiten añadir funciones adicionales (como el de la impresora) y que son una puerta abierta para que desarrolladores y makers planteen aquí sus ideas.

El kit que se vende a 219 dólares incluye todos los elementos básicos para montar este miniPC sin problemas, y ahí destaca claramente el módulo de pantalla, que consta de un panel IPS de 6,8 pulgadas y formato ultrapanorámico 16:6.

En el dispositivo también destaca el curioso teclado QWERTY de pequeño formato que aún así está de lo más completo: es en él donde además encontramos un mini-trackball y, debajo de la barra espaciadora, una serie de botones de ratón (izquierdo, derecho, central).

En la parte superior izquierda y derecha de ese teclado incluso tenemos un pequeño gamepad formado por las teclas de dirección en un lado y los botones tradicionales (ABXY) en el otro, lo que permite convertir a este miniPC en una simpática consola para disfrutar de títulos con emuladores de juegos retro, por ejemplo.

Todo son detalles simpáticos, pero no se descuidan temas básicos como la conectividad Wi-Fi 5 (802.11ac) y Bluetooth 5.0, así como una ranura para tarjetas MicroSD (es en ella donde se incluye la tarjeta de 16 GB con el sistema Raspberry Pi OS para gobernar esa experiencia de usuario), pero también un puerto USB-C, tres puertos USB-A (USB 2.0) e incluso un puerto micro HDMI.

Quienes han podido probar el pequeño DevTerm han quedado encantados con la experiencia aunque también reconocen que es una lástima que no haya una versión con la más potente Raspberry Pi CM4 que apareció más recientemente. Puede que esa opción acabe llegando, pero de momento lo que está claro es que este miniPC es un pequeño prodigio de la miniaturización.

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